CONCLUSIONES
Como creo haber comentado ya en algún momento de mi exposición, este ensayo no es más, pero tampoco menos, que una serie de aproximaciones desapasionadas al tema de la masonería. Por pudor y vergüenza torera, he procurado alejarme lo más posible de sus leyendas negras y rosadas, por parecerme ambas igualmente ridículas. He tenido la ocasión de contrastar las opiniones de muchos historiadores que no tienen el menor complejo a la hora de situarse a favor o en contra de los masones como si de verdad les fuera la vida en ello. En algunos, con independencia de la postura adoptada, he encontrado argumentos razonables que me han hecho reflexionar sobre una cuestión tan espinosa como ésta. En cuanto a otros tantos, y a pesar de la fama que les precede y la notoriedad de que disfrutan, considero sinceramente que ni ellos mismos se pueden creer muchas de las afirmaciones que propagan, no ya por tendenciosas y partidistas, sino por irracionales. Al lector desocupado que lee esto pudiendo leer otras cosas, le recomendaría que se acercara a cualquier libro sobre los masones desde el más absoluto escepticismo, pues cada pocos pasos se encontrará con un buen número de mentiras, adulteraciones, verdades alteradas, rumores convertidos en verdad “incontestable”, ocultaciones fanáticas y toda clase de maquillajes. Hay demasiada hojarasca en el tema, demasiada política, demasiados intereses enfrentados, demasiada propaganda y demasiado humo que impide ver por dónde va el camino. Desbrozar el terreno a estas alturas es tarea complejísima.
Como después de haber leído un buen número de libros sobre la masonería resulta inevitable no sacar conclusiones sobre el tema, entresaco algunas de las ya expuestas en forma de decálogo:
UNO: Todas y cada una de las afirmaciones de quienes pretenden erigirse como historiadores de la masonería conviene cogerlas con pinzas.
DOS: La tradición masónica que le concede un origen milenario a la institución hunde sus raíces en el más absoluto disparate histórico.
TRES: Como toda doctrina que ha alcanzado una gran difusión, conviene tener en cuenta que la orden masónica ha tenido multitud de cismas, reformas e innovaciones, algunas realmente extravagantes, por lo cual convendría hablar de muchas masonerías y no de una sola masonería.
CUATRO: Quienes pretenden convencernos, y no son pocos, de que la masonería es una institución filantrópica que busca el desarrollo del hombre para el bien de la Humanidad, olvidan añadir que tal altruismo queda restringido para los propios adeptos, y que tal cerrazón es susceptible de ser considerada sectaria.
CINCO: Quienes pretenden convencernos, y no son pocos, de que los masones son los culpables de todos los males del mundo, olvidan que la historia del hombre, desde Caín y Abel, no puede ser contada como una historieta de buenos buenísimos contra malos malísimos. ¡Que dejen de tomarnos por subnormales!
SEIS: No es razonable achacar a las doctrinas los crímenes de sus adeptos.
SIETE: Tampoco es razonable atribuir a las doctrinas los logros de sus doctrinarios.
OCHO: Todas y cada una de las condenas y persecuciones de que ha sido objeto la masonería, incluidas las de la Iglesia Católica, han estado motivadas por cuestiones políticas, y nunca morales. En cuanto a la masonería, sería deseable que nunca pasara de estar perseguida a ser perseguidora. En cuanto a la Iglesia Católica, ya va siendo hora de que comprenda que está aquí para bendecir a todos y no para condenar a nadie.
NUEVE: Actualmente, la masonería en España está legalizada y por tanto no puede ser considera ya una sociedad secreta.
DIEZ: La doctrina masónica, tal y como dejó dicho Casanova, es una sublime bagatela.
Trasladando todo lo dicho al campo de la lexicografía, propongo que sean tomadas en consideración las siguientes definiciones:
Masonería: Escuela de Fraternidad Universal que, de modo contradictorio, se reserva el derecho de admisión. Pretende que el masón sea ilustrado, moral y libre. Ilustrado para que pueda, por sí mismo, distinguir entre los beneficios y la duda en su búsqueda de medro personal, siempre reservado a las clases privilegiadas. Moral para que, comprendiendo lo que es el bien y lo que es el mal, pueda conocer los distintos códigos morales vigentes en su época y hacer uso de ellos según conveniencia. Libre para disfrutar, con la misma exclusividad que todos, de la llamada libertad que tanto busca, esa imaginaria posesión libre de impuestos.
Masón: Virtuoso caballero al que todas sus buenas obras se le vuelven conjuras.
Leyenda negra de la masonería: Fabulilla con moraleja en la que un borrico consigue siempre que la flauta suene.
Leyenda rosada de la masonería: Romance heroico protagonizado por un caballero virtuoso que lucha incansable contra un dragón que tiene prisionera a una hermosa doncella. Según los distintos informantes y las diferentes versiones de la historia, la doncella se llama Fraternidad, Libertad o Igualdad. En otros casos el caballero practica la poligamia y son tres las prisioneras.