
Bajo el título genérico y desafortunado de
Las Curiosidades la editorial Añil ha publicado, dentro de su colección
Libro de Oro, una serie de textos míos que narran acontecimientos que de una forma o de otra despertaron mi curiosidad. El libro debería haberse titulado
Historias curiosas, pero por esas cosas que pasan sale a la calle con el horrible título que ya hemos dicho.