AGUSTÍN CELIS SÁNCHEZ

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PRESENTACIÓN

 El libro que el lector tiene entre sus manos es una colección de seres fantásticos, pero es también, y sobre todo, un instrumento para imaginar que alguna vez existieron otros mundos en la Tierra y que esos mundos son todavía posibles.

Continuando con el juego que Jorge Luis Borges planteó en uno de los prólogos de su famoso bestiario, nosotros queremos proponerle al lector una visita guiada a un zoo. No se trata, claro está, de un zoológico convencional, con animales enjaulados a la espera del cuidador que ha de venir a echarles de comer. El nuestro es un zoológico al aire libre, con ejemplares únicos de especies ya desaparecidas o a punto de extinguirse, con criaturas fantásticas que nunca desaparecerán del todo y con seres mágicos que viven entre nosotros aunque nunca los hayamos visto.

Comenzamos nuestro recorrido con unos capítulos introductorios en los que presentamos brevemente a los fabulosos ejemplares que el lector tendrá ocasión de visitar. Quien así lo desee, puede considerarlo una especie de folleto turístico que puede recoger a la entrada del recinto. Estos capítulos son cuatro. En ellos adelantamos algunas de las cuestiones que luego veremos, definimos lo que nosotros entendemos por seres fantásticos y estudiamos algunas cuestiones que han hecho posible que tales criaturas hayan existido, como son la necesidad del hombre por crear mitos, su afán por comprender y describir el mundo en el que vive y su ambición por emular a la naturaleza creando a su vez a otros tantos especímenes surgidos de su propia imaginación.

En la siguiente etapa del camino, cuyo epígrafe hemos titulado “Algunas dudas razonables”, resolvemos las primeras preguntas que a cualquier curioso visitante le pueden ir surgiendo. ¿De verdad existen los seres fantásticos? ¿Hay otros mundos en la tierra? ¿Es éste un territorio sólo para niños o pueden tener acceso a él también los adultos? ¿Por qué surgen los seres fantásticos? Junto a éstas, nosotros planteamos otras muchas cuestiones para ir preparando el terreno a descubrir. Algunas de ellas las resolvemos con argumentos que a nosotros nos parecen válidos, pero otras hemos preferido dejarlas a la especulación del lector.

Por fin, y tras cruzar una introducción con instrucciones de uso y disfrute, nos adentramos en el “Bestiario”. Hemos querido que haya cuatro rutas de acceso diferentes, según la orografía en la que pueden encontrarse las especies estudiadas. Son éstas: En la Tierra, En el Agua, En el Aire y Entre dos Mundos. Por supuesto, el itinerario es libre y cada paseante puede variar el recorrido según su capricho, seguir el orden que nosotros le proponemos o buscar caminos alternativos. Junto a cada presentación de los seres, hallará también, al menos, una leyenda que ilustre la naturaleza o el comportamiento de la especie, además de anécdotas, curiosidades y referencias culturales.

Tras este entrañable paseo, y para finalizar, le invitamos a que visite nuestra sala de exposiciones. En ella encontrará abundante información sobre el tratamiento que han recibido las criaturas imaginarias en las distintas manifestaciones artísticas: la literatura, el cine, la música, la pintura, la escultura y la arquitectura. A dicha sala la hemos denominado “Seres fantásticos en nuestro mundo”. Creemos que puede servir para que el lector interesado pueda ampliar sus conocimientos después de visitar nuestro zoo, de ahí que abunden las referencias a obras y autores.

Sin más, le damos la bienvenida a este fantástico recinto. Esperamos que la visita sea de su agrado.

 


        De Bestiario, Agustín Celis y Alejandra Ramírez, Ed. Libsa, Madrid, 2006


 © Agustín Celis Sánchez